Las matemáticas y el futuro de México

Sergio J. Castro Becerra*, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Mundo Digital
  
Antoine de  Saint-Exupéry en su obra “El Principito” critica como la sociedad todo lo cuantifica.  de Saint-Exupéry indica que los adultos gustan de las cifras más que de la belleza. Lo cito: “Cuando a los mayores se les habla de un nuevo amigo, nunca preguntan lo esencial como: ¿Cuál es el tono de su voz?, ¿Cuáles son sus juegos preferidos?, ¿Colecciona Mariposas? Ellos lo que preguntan es: ¿Qué edad tiene?, ¿Cuántos hermanos son?, ¿Cuánto pesa?, ¿Cuánto gana su padre?  Solo entonces creen conocerlo”. Es cierto, la sociedad entera gusta de las cifras. Todo se mide en algún tipo de unidad. Todos de manera constante estamos sumando y restando cantidades, todos los días realizamos operaciones aritméticas básicas y a veces hasta algebraicas. No es tan malo lo que critica de Saint-Euxpéry, la mayor parte de lo que los humanos consideramos bello es simétrico y para que exista simetría se necesitan de por lo menos dos partes iguales, y dos es una cifra. :)
 
A pesar de la aritmética diaria, la mayor parte de la población le saca la vuelta a las matemáticas. Esta es una realidad que aplica en el mundo entero, no es exclusiva de México.  En toda escuela del mundo la preferencia de la mayoría de los estudiantes es por materias distintas a las matemáticas. Las matemáticas siempre cargan consigo el título de “difícil”.  Por ejemplo, en la Secundarias se antoja más difícil aprobar un curso de matemáticas que de español, aunque esto no sea necesariamente verdadero. Sin embargo  el mote o título de difícil para tan noble área de estudio le da prestigio de intelectual a quien guste de, o destaque en las matemáticas, Arturo Gamietea Domínguez describe esta realidad de manera muy divertida en su escrito: “Las matemáticas como salvoconducto”.  
 
La realidad es que las matemáticas son la llave para que México prospere. La tecnología está a la vista de todos, está en nuestra vida diaria, forma parte de nuestra cotidianidad, y las matemáticas son la base de toda la tecnología que utilizamos. Desde el microbús que se aborda en la esquina hasta la etiqueta de los productos que se adquieren en el mercado; y desde luego en los teléfonos inteligentes. En estos últimos la simple acción de deslizar el dedo por la pantalla para seleccionar un icono asociado a una aplicación involucra una serie de cálculos matemáticos que van mucho más allá de las simples cifras que habla de Saint-Euxpéry,  pero que no resultan tan complicadas de entender una vez que se está en el entorno.
 
Las matemáticas están íntimamente asociadas al bienestar de la población de todo país. Los países desarrollados lo demuestran. Promueven valor agregado como atractivo de inversión sobre mano de obra barata. Todo producto de base tecnológica tiene patente y alguien recibe las regalías, las cuales pagamos todos. El futuro en base al dominio de las matemáticas no solo es benéfico para el país, es benéfico de manera principal para el individuo que las estudia.
 
Hace poco los diarios de la región publicaban que el espacio en la UABC no es suficiente para satisfacer la demanda local. Es cierto, la mayoría de las carreras están saturadas. Pero las carreras de base científica y tecnológica, donde las matemáticas es el ingrediente fuerte, siempre tienen baja matriculación, incluyendo este periodo. Existe mucho profesionista desempleado o subempleado. Sin embargo en el caso de las carreras de base científica o tecnológica la cantidad de desempleados o subempleados es menor que en las carreras tradicionales. Las estadísticas lo demuestran. En todos los países se difunde que hacen falta ingenieros. Hacen falta no solo para desarrollar productos y servicios, también hacen falta para realizar instalaciones de soluciones complejas, o para poder vender tecnología,  para explicar los beneficios a posibles clientes.  Quien domina las matemáticas y estudia una carrera como física, electrónica, matemáticas aplicadas o ciencias de la computación puede competir por puestos ingenieriles en el extranjero; o contribuir al desarrollo del país fundando empresas de base científica o desarrollando ciencia en nuestras centros de investigación científica.
 
Desde luego cada quien debe seguir su vocación. Si abogado o licenciado en turismo es la vocación, ello es lo que se debe de perseguir. Pero que el miedo a las matemáticas no sea el motivo de rehuir a carreras prometedoras. Para ello es muy importante que los padres, desde pre-escolar hasta la universidad, impulsen las matemáticas en los hijos, es muy importante que la motivación inicie en casa. La escuela es un vehículo para enseñar, pero la promoción y educación principal se da en casa. Buscar actividades familiares con prácticas interactivas y basadas en la indagación así como promover retos intelectuales divertidos es una buena manera de promover las matemáticas, y siempre apoyados de una respectiva felicitación y reconocimiento. Ello da aliciente a los niños y jóvenes, quienes son el futuro de nuestro país.
 
 
* El autor se desempeña como Consultor de Soluciones Sénior en Trendnet. Reside en Torrance, California, EU.
 
 
 
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